5/06/2013

MANO PIE BOCA Y LA IMPORTANCIA DE LAS ASOCIACIONES DE MATERNIDAD

Hace 5 días Alba comenzo a tener fiebre, por la noche no podía dormir y se quejaba de dolor en la garganta. Tenia la garganta roja y creímos que tenía anginas... pero al día siguiente, como se volvía a quejar, le miramos la garganta con una linterna, por si tenía placas de pus. Y al enfocar a la boquita vimos que tenía tooodo el paladar lleno de aftas.
A eso le sumamos unos granitos que le salieron sobre todo detras de las rodillas y en la planta de los pies.
Fuimos directos a urgencias, no teníamos ni idea de que le pasaba a Alba y nos asustamos un poco.
Allí miraron a Alba de arriba a abajo (muy amables, la verdad), descartaron la varicela (buf!!!) y luego nos dijeron que tenía una infeccion vírica llamada Mano-Pie-Boca (no tenian otro nombre mas original?)
Se caracteriza por granitos (que por suerte no pican) en manos y/o pies, y aftas en la boca.
Es un virus que se transmite si se entra en contacto directo con secreciones de nariz y garganta, saliva, líquido de ampollas o las heces de una persona infectada.
La infección ocurre con más frecuencia en niños menores de 10 años y se suele propagar en primavera.
No hay medicamento para tratarla, tan sólo se tratan los síntomas como la fiebre con Apiretal o las aftas con un producto que ayuda a que cicatrizen.
No es una enfermedad grave, pero sí dura de 7 a 10 días y, la verdad, es que Alba nunca había estado mas de dos días seguidos con fiebre. Así que, aunque sabíamos lo que tenía, habíamos leído toda la información que encontrabamos en internet... seguíamos bastante preocupados... y se me ocurrió recurrir al grupo de Maternidad y Crianza local al que pertenezco.
En realidad me daba un poco de verguenza, pero necesitaba saber si por esta zona algun niño mas había pasado esta enfermedad tan extraña para nosotros.

La respuesta de las otras mamas fue inmediata, y aunque la mayoría tampoco conocían la infección, hubo tres que sí la habían pasado en años anteriores con sus hijos, incluso me enviaron información por mail de lo que era la enfermedad, en donde aconsejaba  que si el niño no tenía fiebre que siguiera en contacto con otros niños, aunque tomando mayor precaución con la higiene.

Me tranquilizaron muchísimo y realmente me dí cuenta de lo importante que es para unos padres sentirse apoyados por otros y poder contar sus experiencias.
Desde aquí les agradezco el esfuerzo que realizan como asociación, porque ademas de ofrecer conferencias, charlas y talleres realmente interesantes, tambien te apoyan desde un trato mas cercano e íntimo.